Amor: pongámonos de acuerdo
Amor: pongámonos de acuerdo

Amor: pongámonos de acuerdo

Amos 3:3 ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?
Que importante estar de acuerdo con la pareja verdad? Normalmente en las relaciones de pareja uno de los cónyuge suele quejarse porque el otro no le tiene en cuenta, cuando esta afirmación es repetitiva vale la pena que meditemos si es o no esto cierto, la mayoría de los matrimonios actuales en un alto porcentaje suelen terminarse por dificultades de comunicación aún existen casos donde no existe infidelidad o un asunto de los que pudiéramos considerar una causa gravísima, simplemente en la era de las comunicaciones no tenemos el tiempo de hablar y de comunicarnos.

Es difícil para algunas personas escuchar a su pareja, este es un ejercicio que debemos practicar constantemente, para luego de una manera amorosa objetar si es necesario los argumentos y llegar a acuerdos.

La cuestión es que por más esfuerzo que hagamos el tema de estar de acuerdo no llegara a ser posible, hasta que en nuestras relaciones tengamos primero en cuenta a Dios, la palabra de Dios declara en Eclesiastés 4:9-12 “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero!! Ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; más ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto”; por supuesto el tercer dobles en una relación de pareja es Jesucristo.

Caminar juntos implica tener en cuenta al otro, en muchas ocasiones somos egoístas y solo pensamos en que nuestros sueños, deseos y anhelos se hagan realidad y sin embargo ¡has preguntado a tu pareja y tú que quieres?

Cuando decidimos que en la discusión yo debo ganar los dos vamos a perder y es la relación la que pierde, en algunas ocasiones las grietas de comunicación se hacen más fuertes, y los distanciamientos más grandes; en muchos casos es necesario pedir ayuda de un tercero que pueda mediar entre los cónyuges y que pueda orientarnos a observar los puntos de vista de cada uno para llegar a un acuerdo, una consejería es una herramienta muy válida para salir de una crisis matrimonial, lastimosamente algunas parejas o alguno de los cónyuges tienen el prejuicio de contar sus asuntos a alguien muchas veces por vergüenza, pero pedir ayuda es permitirnos dar un paso a la solución de nuestras dificultades.
La consejería es en muchos casos la última opción ante un inminente divorcio, siempre debemos intentar todo para que la llama del amor no se apague.

Te preguntaras que puedes hacer para que tu relación matrimonial o de pareja mejore o cambie o que puedes hacer para rescatarla de una crisis o un divorcio, Jesús dijo: yo soy el camino la verdad y la vida, acepta a Jesús en tu corazón y pídele que restaure la comunicación con tu cónyuge.

Compartimos unos consejos de la experiencia propia para la restauración de la relación matrimonial.
Vincular a Dios en la relación matrimonial: “porque separados de mi nada podéis hacer dice: Juan 15:5”, vuelvan a tener presente a Dios, él es la base de la relación matrimonial, si uno de los cónyuges no es conocedor de Jesús es necesario que el otro se lo presente con su propia vida.

Hacer un pacto de no agresión: Seguramente si la relación no está funcionando probablemente ya nos hemos agredido verbal y en algunos casos hasta físicamente, decidan hacer un pacto de no agredirse y debemos empezar cuidando nuestras palabras y decidiendo escuchar al otro, si es necesario recuerde a su pareja de buena manera este pacto. Proverbios 18:13 NTV. dice: “Precipitarse a responder antes de escuchar los hechos es a la vez necio y vergonzoso”.

Perdonar: El perdón es tal vez uno de los pasos más difíciles de dar, es renunciar al derecho de retaliación, perdonar no es olvidar, probablemente recordemos lo que nuestro cónyuge nos hizo y sintamos dolor, remitir el dolor a la cruz del calvario es la mejor medicina, practíquelo lleve a Jesús en oración su carga y dolor y vendrá el descanso a su alma. Mateo 6:12 “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

Compartan tiempo de consejería: La disposición para que la relación sea transformada debe implicar contar con un tercero con experiencia, que les escuche y oriente, en ocasiones las parejas o uno de los miembros siente vergüenza de “ventilar” sus asuntos, pero es necesario pensar que un ajeno a la relación puede ver las cosas desde otra perspectiva y ayudarnos a dar claridad en nuestros asuntos. 1 Tesalonicenses 4:18 “Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras”.

Compartan tiempo con otras parejas: En los procesos de restauración es necesario recobrar la confianza, volver a enamorarse, sacar tiempo para los dos, tener detalles, orar juntos y sobre todo sacar tiempo con matrimonios que hayan superado tiempos de crisis y que nos compartan sus testimonios, nos daremos cuenta de que no somos los únicos en vivir la dificultad como ellos lo superaron también nosotros lo haremos. Salmo 133:1 «¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!»

Seguramente hay muchos más consejos que se pueden plantear y muchas más cosas que se puedan decir, lo importante es la voluntad de trabajar en equipo por nuestros hogares y permitir que sea Dios quien restaure la relación.

Jaime y Milena Garzón.
Ingenieros Catastrales y Geodestas
Líderes de parejas
COLOMBIA

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