Él comenzó con solo 25 dólares y ya lleva construidas 300 escuelas
Él comenzó con solo 25 dólares y ya lleva construidas 300 escuelas

Él comenzó con solo 25 dólares y ya lleva construidas 300 escuelas

Adam Brown tenía 23 años cuando su vida cambió. Una noche se despertó y se dio cuenta que solo trabajaba por su propio beneficio y que algo debia hacer con su vida. Esto requería ser parte de algo grande, algo que involucre a otro y que signifique una gran ayuda.

Lo primero que hizo Adam fue salir de su zona de confort y se fue de viaje a India, África y Vietnam y en estos países visitó lugares desconocidos para los truristas.

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En su paso por India, vivió una situación que lo marcaría para siempre. Adam se encontró con un niño que mendigaba y le preguntó cual era su sueño.

El pequeño, sin dudarlo, le respondió “Mi sueño es tener un lapiz”. Adam se sorprendió y le preguntó cual era el motivo y el niño le respondió. “Nunca he ido a la escuela, pero he visto a muchos otros niños usarlo. Quiero aprender a escribir”.

Esto dejó con la boca abierta a Adam ya que no podía creer que añun en esta época todavía haya niños que no van a la escuela.

“¿Podría ser que algo tan sencillo como un lápiz sea el primer paso para recibir formación, y puede cambiarle el futuro a un niño?” se preguntó.

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Adam regresó a Estados Unidos con solo 25 dólares pero con el saber de que debía cambiar las cosas. Así fue como se registró en Pencils of promise, una organización sin ánimo de lucro, cuyo objetivo era construir la primer escuela en Phathenge, Sudáfrica.

A pesar de que todos sus conocidos pensaban que estaba loco, Adam renunció a su trabajo y comenzó a dedicar su vida a esta fundación. En 5 años ha participado en la fundación y la apertura de más de 300 escuelas y planea, para fines del 2015, aumentar este número a 500.

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Gracias a esta experiencia, Adam aprendió sobre la necesidad de salir de la zona de confort y arriesgarse a conocer un nuevo mundo. Aprendió también lo importante que es ser ambicioso en los sueño y, a pesar de las dificultades, no rendirse nunca.

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