El vientre de un pez
El vientre de un pez

El vientre de un pez

Existe un corito muy famoso sobre Jonás y un pez. El corito propone que al Jonás no hacer caso a la palabra de Dios, fue lanzado a un mar profundo y vino un pez muy grande “pum” se lo tragó. La maravillosa historia de Jonás ha sido malinterpretada con este corito, a mi entender. En el capítulo 1 del libro arranca Jonás desobedeciendo a Dios frente al llamado de ir a Nínive y proclamar la presencia de Dios (1:2).

En aquel tiempo no habían aviones ni cruceros, así que, consiguió un barco para huir. Es lanzado al mar y Dios envía un pez grande para que estuviera por tres largos y aburridos días en su vientre (1:17). En el capítulo 2 vemos el análisis real de Jonás en el vientre.

El corito me enseña que como desobedeció a Dios el pez se lo tragó. Pero Jonás no ve al pez como un castigo de un Dios airado, sino la recompensa de un Dios de misericordia y gracia. Jonas no ve al pez como castigo, lo ve como un proceso de experimentar la seguridad de Dios aún frente al momento más duro de su vida. Relata que en su angustia clamó al Señor y él respondió, pidió auxilio y Dios lo ayudó (2:2).

También enseña que se estaba ahogando en el océano y las algas lo estaban enredando, sintió que la tierra se lo había tragado, pero Dios lo rescató de la muerte (2:5-6). Sintió la muerte y Dios lo visitó (2:7). Entonces, ¿el pez es castigo de Dios o muestra de un amor profundo? El mensaje relevante de este personaje no está en la desobediencia, sino en el profundo amor que Dios siente a nosotros, los “Jonases” de hoy. Los que diariamente luchamos con nuestros deseos, aquellos que desobedecen, como yo. Jonás es representación de usted y de mí. ¿Cuántas veces Dios nos ha protegido sin merecerlo? Es ahí donde está el mensaje esencial de este corto libro. Siempre habrá un Dios que aún frente a tus pecados, por Su gracia y santidad se mete al mar (problemas, situaciones) y te rescata.

El pez no es muestra de ira de Dios, sino de un Dios santo que ama, cuida y cela a sus escogidos. Jesús comparó su ministerio con el de Jonás, se le pidió una señal milagrosa y en respuesta dijo que estaría tres días y tres noches en la tierra (Mt. 12:38-45; Lc. 11:24-32); comparó esto con la permanencia de Jonás en el vientre del pez. Hace referencia al momento de crucifixión y resurrección. Sin embargo, Jesús es mejor que Jonás porque Jonás predicó en contra de su voluntad para salvar a una ciudad, Jesús predicó y dio su vida libremente para salvar al mundo.

 

-Escrito por: Jonás (Pastor Peter Rivera Jr.)

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