Israel: ¿Qué es la Cúpula de Hierro que protege contra los misiles de Hamas?
Israel: ¿Qué es la Cúpula de Hierro que protege contra los misiles de Hamas?

Israel: ¿Qué es la Cúpula de Hierro que protege contra los misiles de Hamas?

Mientras Hamás lanza cohetes desde la Franja de Gaza hacia Israel, las víctimas se mantienen bajo mínimos gracias a la superioridad del sistema de defensa antiaérea de Israel. En el actual conflicto, hasta el 90% de los cohetes captados por la “Cúpula de Hierro” son interceptados mientras se aproximan a objetivos israelíes de alto valor. El sistema de defensa antiaérea Rafael-Raytheon ha mantenido un elevado ratio de éxito desde que en abril de 2011 interceptó el primer cohete lanzado desde Gaza. ¿Qué es la Cúpula de Hierro y cómo funciona?
¿Qué es la Cúpula de Hierro?
La Cúpula de Hierro es un sistema de defensa antiaérea israelí de corto alcance diseñado para destruir ojivas de artillería, morteros y cohetes enemigos.

¿Cómo funciona?

Cada batería de la Cúpula de Hierro está compuesta de interceptores (Tamir), radares y sistemas de mando y control. El sistema derriba los cohetes que se aproximan a una altura media antes de que alcancen su objetivo. El sistema sólo intercepta cohetes que pudieran impactar en objetivos valiosos (centros de población, instalaciones militares, etc.). Esto permite que el sistema ahorre más interceptores, además de otros recursos, que si se dedicase a derribar todos y cada uno de los cohetes enemigos. En abril de 2011, los israelíes descubrieron que sólo necesitaban lanzar un interceptor contra alrededor del 20% de los cohetes lanzados por Hamás.

¿Cada cuánto tiempo se activa?

Eso depende del nivel de amenaza. La Cúpula de Hierro se despliega cerca de centros de población. Es móvil, de modo que se pueda desplegar en diferentes partes del país dependiendo de dónde provenga la amenaza. Una vez que los radares obtienen información sobre los cohetes que se acercan, se disparan los interceptores de una manera que incremente la probabilidad de intercepción.
Puesto que es un sistema de defensa antiaérea de corto alcance, ¿qué tipo de capacidades tienen las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF) para contrarrestar amenazas de largo y medio alcance?

Israel está creando un sistema de defensa antimisiles por niveles, lo que significa que está desarrollando una variedad de sistemas para las distintas amenazas que suponen los misiles balísticos. El Flecha 3 está diseñado para interceptar misiles balísticos de corto y medio alcance. La Honda de David, actualmente en fase de desarrollo, estará diseñada para interceptar misiles balísticos de largo alcance.
¿Qué papel desempeñó Estados Unidos en el desarrollo del sistema?
Estados Unidos está contribuyendo con fondos al desarrollo del sistema Cúpula de Hierro. En el ejercicio fiscal de 2014, el Departamento de Defensa solicitó más de $220 millones para financiar este sistema. Raytheon, contratista de defensa de Estados Unidos, tiene un contrato para cofabricar los componentes e interceptores del sistema.

¿Cuán efectivo es? ¿Qué porcentaje/número de cohetes entrantes ha interceptado?

En el conflicto actual, la Cúpula de Hierro ha interceptado hasta el 90% de los cohetes que capta. Hay que tener en cuenta que no capta todos los cohetes, sino sólo aquéllos que realmente impactarían en zonas de valor.
¿Qué otros países poseen la tecnología de la Cúpula de Hierro?
Otros países (por ejemplo, Rusia, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur) tienen sistemas de defensa antiaérea y aunque son similares en cuanto al concepto, estos sistemas de defensa antiaérea se basan en tecnologías distintas a la que usa la Cúpula de Hierro. Ningún otro país del mundo posee en la actualidad el sistema Cúpula de Hierro.

¿Puede tratar brevemente las críticas hechas contra el sistema?

Sus críticos han argumentado que la Cúpula de Hierro es demasiado cara, ya que se despliegan números limitados de interceptores (alrededor de $60,000 la unidad) contra enormes cantidades de cohetes ofensivos más baratos (aproximadamente entre $500 y $1,000 la unidad). Pero estos críticos se equivocan. Lo que importa es el valor del área defendida y cuáles serían los costos de un ataque con éxito. El perjuicio en sangre y bienes provocado por un ataque con éxito podría ser mucho mayor que el costo de un interceptor.
Los críticos argumentan también que el sistema no funciona basándose en un “análisis visual” de las estelas de los cohetes. Este argumento simplemente no se sostiene. Unos videos borrosos de cámaras y smartphones no son suficientes para emitir un juicio sobre si una amenaza ha sido destruida o no. Las IDF utilizan diferentes tipos de radar para confirmar las intercepciones.

Además, ha habido otros beneficios significativos que los críticos del sistema omiten en sus análisis. Hasta el despliegue del sistema Cúpula de Hierro, los israelíes se enfrentaban a una ardua decisión: Podían asumir los ataques o elevar el nivel del conflicto al llevar a cabo operaciones ofensivas de represalia contra sus enemigos. Una escalada del conflicto, con unos motivos justificados, es lo que decidieron hacer los israelíes frente a Hizbolá en 2006 y frente a Hamás de forma periódica. En la medida en la que los israelíes usaron estos ataque de represalia en un intento por destruir las lanzaderas de cohetes enemigas (en sí mismo un propósito defensivo fundamental) descubrieron que los contraataques ofensivos por sí solos tienen una efectividad y una rentabilidad limitadas. El sistema Cúpula de Hierro proporciona a los líderes israelíes opciones políticas, de actuación y militares así como el espacio y el tiempo necesarios para tomar la decisión correcta con el fin de impedir una escalada del conflicto.
La utilización del sistema Cúpula de Hierro permite a Israel trazar una distinción aun más clara entre él mismo y sus enemigos en cuanto a qué lado es el agresor (y no por qué debiera haber muchas dudas al respecto por parte de cualquiera que haga un juicio honesto). No obstante, tiene un valor considerable, aunque intangible, el privar a un enemigo de argumentos plausibles contra un sistema de defensa militar efectivo. Para que Hamás y Hizbolá argumentasen en contra de la Cúpula de Hierro, tendrían que demostrar un uso ofensivo de este sistema defensivo por parte israelí. Y dicho argumento es imposible.

Post source : http://www.libertad.org/

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