Pecados ocultos
Pecados ocultos

Pecados ocultos

¿Quién no se ha sentido tentado en esconderse para llevar a cabo una acción o pensamiento que está lejos de la voluntad de Dios? Todos en algún momento hemos desarrollado una idea o plan para llevar a cabo algo que nos satisface, nos dé placer, pero lo ocultamos. En mi adolescencia esperaba que mis padres se durmieran para masturbarme. ¡Y qué gran hazaña era!

Los pecados ocultos no están literalmente en la Biblia designados, pero son aquellos que no deseamos que nadie sepa. El concepto de “pecado oculto” en la Biblia no existe, pero se remonta a los tiempos de la Iglesia Católica cuando cobraba por confesión, ¡habían pecados que no se decían pues eran muy personales e íntimos! Se le ha designado esta terminología a los pecados que nos da temor que otros sepan que practicamos. Por ejemplo, la pornografía es algo que da mucha satisfacción y un placer temporero, creamos un hábito, pero nos cuesta compartir esta falta, da una cierta vergüenza, máxime si somos líderes en la iglesia. Es más fácil negarlo y engañarnos a nosotros que aceptar una realidad.

El problema del pecado oculto no está en Dios, está en nosotros. Jesús expresa que nada se puede esconder de la vista de Dios, lo oculto siempre para Dios será accesible (Mateo 10:26). Confesemos el pecado o no, el mismo nos conduce a la muerte.

Confieso, el pecado es rico, da placer [es más rico que un mantecado de chocolate], me hace sentir en un alto grado de exitación carnal, cognositiva y emocional. El pecado nunca tendrá un sabor malo, aunque su consecuencia sea amarga y dolorosa. Sí podemos establecer límites al pecado, pero siempre nos llevará más lejos de lo que pensábamos llegar. El placer del pecado es temporal, sus consecuencias son duraderas.

Mi objetivo con estas líneas no es juzgar, todavía lucho con los pecados, no tengo una capa de super-pastor, tengo el corazón de David, arrepentido y sincero. Jesús murió también por los pecados ocultos, los hábitos ocultos, Jesús los dejó en la cruz. Te invito que mires la cruz, el pecado está allí, fue vencido por Cristo, tú los puedes vencer también. En Cristo siempre habrá esperanza.

Escrito por el  Pastor Peter Rivera Jr.

 

Fuente: /elcorazndeunhijodepastor.wordpress.com

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