UNA COMUNICACIÓN MAYOR SE LLAMA INTIMIDAD
UNA COMUNICACIÓN MAYOR SE LLAMA INTIMIDAD

UNA COMUNICACIÓN MAYOR SE LLAMA INTIMIDAD

La comunicación es clave para no dejar morir el matrimonio

Es posible que el paso de los años haga que las relaciones matrimoniales se enfríen hasta tal punto que también se pueden observar casos de parejas de muchos años de casados que también se acaban, pueden incluso vivir en la misma casa pero separados; particularmente llamó a nosotros la atención una película interesante “Mi Querida Valentine” que recomendamos ver, esta trata de un matrimonio donde el esposo y la esposa se alejan de tal manera que él debe comenzar a conocerla de nuevo; nos ayudó a comprender que la comunicación es clave para no dejar morir el matrimonio, al igual que nuestra relación con Dios se lleva a cabo a través de la oración, la relación con nuestra pareja se da a través de la conversación y a medida que nos convertimos en especialistas en conversar pasamos al nivel que desea Dios en nuestra comunicación, la intimidad.

¿Y que es la intimidad?
En las relaciones de pareja la intimidad se puede definir como el nivel de conocer al otro de tal manera que la relación es estrecha y no hay secretos, ¿es así tu relación de pareja? ¿Compartes todo con tu esposo o esposa?
Los novios por lo general comparten mucho, salen a comer, van a cine y se comunican tanto que una vez han compartido y ya están en sus casas se llaman por teléfono para saber si llegaron bien y esta llamada puede extenderse por horas, ahora bien cuando la pareja se une en matrimonio es muy posible que por la convivencia existan distanciamientos que dañan la comunicación y por ende el flirteo, la sinceridad en ultimas la intimidad de la comunicación y directamente la intimidad sexual.

¿Cómo recuperar la comunicación?
Vencer el orgullo, perdonar y volver a tener una relación de novios es clave para recuperar la comunicación y la intimidad; el protagonista de la película “Mi Querida Valentine” tuvo que volver a conocer a su esposa, invitarla a un café y volver a conversar para recuperar a su esposa y su matrimonio.

La Palabra de Dios declara en Santiago 1:19 “Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse” La enseñanza es sacar tiempo, escuchar y hablar buenas palabras que permitan que nuestra pareja se siente alagada y no juzgada, mejoremos nuestra comunicación para que mejore nuestra intimidad.

Orar juntos, siempre será la forma de vincular a Dios en nuestra relación, recordemos “y cordón de tres dobleces no se rompe pronto” si deseas empezar una nueva etapa en tu intimidad de pareja comienza una nueva etapa en tu intimidad con Dios.
Milena Constanza Varón Roncancio y Jaime Alberto Garzón Barrios

Ingenieros Catastrales y Geodestas

Bogotá-Colombia

Entradas Relacionadas

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.