EXTRANSGÉNERO: “LA DULCE VOZ DE DIOS ME DEVOLVIÓ MI IDENTIDAD”
EXTRANSGÉNERO: “LA DULCE VOZ DE DIOS ME DEVOLVIÓ MI IDENTIDAD”

EXTRANSGÉNERO: “LA DULCE VOZ DE DIOS ME DEVOLVIÓ MI IDENTIDAD”

Samuel fue abusado sexualmente en su niñez. Tras la muerte de su madre, llevó una vida llena de promiscuidad, hasta que, en una iglesia cristiana, escuchó la voz de Dios que le decía: “Vuelve, no importa cómo estés. Vuelve a mí”.

La madre de Samuel era estéril, pero después de orar por un milagro, nació Samuel. Hasta los 8 años, el pequeño soñaba con ser pastor, lastimosamente el sueño se frustró cuando fue abusado sexualmente por un familiar. Hasta ese entonces, Samuel no quiso que nadie supiera sobre ese primer abuso traumático, pero tras ello, seguirían más violaciones, lo que causó que, al crecer, Samuel entrara en un estilo de vida pecaminoso.

A los 14 años, el adolescente estaba explorando la homosexualidad. Mientras tanto, los sentimientos de culpa y vergüenza lo perseguían. La rutina del pecado practicada en secreto dio un giro cuando su madre lo descubrió. Samuel nunca pudo arreglar las cosas con su madre. Ella murió de cáncer después de dos años.

Sin nadie cerca para apoyarlo, Samuel regresó a la vida de pecado y encontró aceptación en la comunidad gay, cambió su nombre a Simone, vivió como transgénero, recibió implantes mamarios y trabajó como acompañante durante un buen tiempo. Llegó al punto de sentirse muy perdido y esperaba encontrar alguna dirección, la dirección de Dios.

Cierto día, un amigo lo invitó a una iglesia. Aceptó. Mientras asistía al servicio, Samuel sintió que algo le pasaba. Justo allí en la iglesia, estalló una batalla espiritual. “El diablo me decía que no podía regresar a la iglesia por mis implantes, mientras la voz de Dios, en mi corazón, me decía que vuelva, que no importa cómo estaba, Él me esperaba”, recuerda Samuel.

Levantó sus manos a Dios, y en señal de arrepentimiento, exclamó durante el servicio: «¡Soy libre! ¡Soy libre! ¡Soy libre!». Cuando comenzó a declarar esas palabras, sintió que toda la vergüenza, todo lo que el enemigo había puesto en él, lo había dejado. Poco después, Samuel dejó de creer que era transgénero para volver a su realidad biológica. Él es ahora una nueva criatura.

Entradas Relacionadas

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.