La triste historia del magnate de los medios de comunicación
La triste historia del magnate de los medios de comunicación

La triste historia del magnate de los medios de comunicación

Quién podría imaginarse que un magnate que lo tiene “todo”, riquezas, salud, amor y todo cuanto disponga lo consigue prácticamente con un chasquido de dedos, aún le falte algo muy importante y por ello sienta un vacío muy inmenso.

Pues aunque no lo creas existen muchas personas que aparentemente lo tienen todo, pero no pueden ser verdaderamente felices, porque el dinero no compra la felicidad, ni la tranquilidad, ni la paz.

Esta es la triste historia de un magnate de las grandes cadenas televisivas, entre ellas CNN. Se trata de Ted Turner, dueño de medios de comunicación de entretenimiento e informativos más grandes del mundo.

Turner es empresario, inversionista, terrateniente, directivo empresarial y dueño además de varios negocios. Dueño también de equipos profesionales de béisbol y baloncesto.

Su patrimonio es incalculable, aunque la wikipedia señala que posee US$ 2,2 mil millones hasta el 2016. Sus riquezas son su mayor tesoro, pero también ha realizado algunas obras que él considera benéficas.

Una historia sin Dios

Cuando Turner era un niño quería ser misionero, no obstante, al ver a su hermana pequeña fallecer de un lupus, dejó de creer en Dios y se olvidó completamente hasta el día de hoy, aunque algunos medios informen que a vuelto a la religiosidad, sus acciones demuestran lo contrario.

Otra tragedia que le sucedió a Turner, es que su padre se suicidó cuando el ahora magnate tenía 24 años de edad.

A parte de otras esposas que tuvo Ted Turner, en 1991 se casó con la actriz Jane Fonda con quien vivió al menos unos 10 años. Esta mujer tenía la sed de conocimiento sobre Jesús y empezó a asistir a una iglesia cristiana a escondidas de su esposo, ya que sabía que Ted odiaba a Dios y a los cristianos. (Esto demuestra que los ateos no es que no crean en Dios, sino que lo odian y siempre tratan de demostrar que no existe, pero sin ningún resultado)

Jane Fonda, cuenta en sus memorias a través de un libro publicado después de su divorcio, que su exesposo (Ted Turner) era una persona completamente vacía y confundida. Intentó convencerlo de que se convierta a Cristo cuando le contó que estaba asistiendo a escondidas a una iglesia, pero este la rechazó y más bien le pidió el divorcio.

Aunque Fonda admite que no solo este hecho los separó, sino otras situaciones inestables de su matrimonio. (Lógicamente si no está Dios presente en una pareja, es muy difícil que esa relación tenga éxito)

Turner sigue siendo una persona totalmente alejada de Dios, aún lo odia y no tiene el más mínimo conocimiento de Él. Algunos medios afirman que el magnate ha vuelto a creer en Dios, pero sus afirmaciones y actuaciones dicen todo lo contrario.

Ted Turner, mencionó en una entrevista en su propia CNN, que está “seguro de no querer ir al infierno”, sin embargo añade, “pero no me puedo ver a mí mismo sentado en una nube y tocando el arpa, día tras día.”

Cuando se le preguntó cuál era su idea del cielo, Turner respondió diciendo, “Montana en el verano”.

Como se darán cuenta, estas respuestas dicen mucho de un hombre que solo se burla de Dios y no de alguien que esté arrepentido y tratando de encontrar el camino correcto.

El magnate Ted Turner ha expresado su deseo, en repetidas ocasiones, de ver a millones de personas eliminadas a través de programas de reducción poblacional.

En el Tercer Mundo, Turner ha contribuido con miles de millones de dólares para financiar programas que buscan reducir la tasa poblacional, principalmente a través de Naciones Unidas.

Mientras dice que el resto del mundo debe imponer la brutal política de hijo único de China para “salvar al planeta”, el propio Turner tiene cinco hijos y posee nada menos que dos millones de acres de tierra.

Esta es la triste historia de un hombre que a pesar de su fortuna, nada tiene, porque no tiene a Dios y quien no tiene a Dios, tarde o temprano se convierte en un amargado sin rumbo y sin propósito en la vida.

Si en algún momento de su vida clamó a Dios para que salve a su hermana pero no lo consiguió, no porque Dios sea malo, sino porque siempre hay un propósito para todo, entonces ahora que tiene tantos millones ¿por qué en lugar de gastar su dinero en programas de reducción poblacional, no invierte donando al menos la mitad de su fortuna a tanta gente que se muere del hambre, especialmente en África?

Que Dios tenga misericordia de este tipo de personas…

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