Profanan una docena de iglesias en Francia en la última semana
Profanan una docena de iglesias en Francia en la última semana

Profanan una docena de iglesias en Francia en la última semana

París llora la pérdida de Notre Dame a causa de las llamas

Seis y media de la tarde. Se ve una enorme columna de humo saliendo del centro de París. Nadie da crédito a lo que ven sus ojos. Pero es cierto. Notre Dame, la catedral de la ciudad, uno de sus símbolos desde hace siete siglos, emblema del Gótico, el monumento más visitado del mundo, arde por los cuatro costados.

De repente ya no se oye otra cosa en el corazón de París que las sirenas de los camiones de bomberos. Nada más. Ni siquiera los gritos de los turistas o de los parisinos. Nadie es capaz siquiera de articular palabra.Todo el mundo en la catedral y en la isla de la Cité es evacuado. No se registran de momento víctimas. Pero tras poco más de una hora de incendio la aguja de Notre Dame, 96 metros de altura, 800 años de historia, se viene abajo. Los turistas que pasean en barco por el Sena son testigos de la escena.

Gran parte del techo de Notre Dame también se ha venido abajo. Es pronto todavía para hablar de causas. Los hechos son que la catedral estaba siendo restaurada desde hace meses. Grupos conservacionistas franceses habían denunciado que se caía a pedazos y que necesitaba más de 100 millones de inversión.

Una docena de iglesias han sido profanadas a lo largo de los últimos siete días en muy distintos puntos de Francia, víctimas del vandalismo anticristiano más palmario.

En Nimes (departamento del Gard), cerca de la frontera con España, la iglesia Notre-Dame des Enfants (Nuestra Señora de los Niños), ha sido profanada de manera particularmente odiosa: unos desconocidos pintaron una cruz con excrementos humanos, saquearon el altar mayor y el sagrario y robaron las hostias, que fueron descubiertas más tarde entre montones de basura.

Así mismo la iglesia de Notre-Dame en Dijon (departamento Côte-d’Or), en el este del país, sufrió el saqueo del altar mayor y las hostias fueron extraídas también del tabernáculo, esparcidas por el suelo y pisoteadas.

En Lavaur, en el departamento meridional del Tarn, la iglesia del pueblo fue asaltada por unos jóvenes en aparente estado de embriaguez. El brazo de una representación de Cristo crucificado fue «torcido» para hacer creer que hacía un gesto obsceno.

En la periferia de París, en el departamento de Yvelines, varias iglesias han sufrido degradaciones de diversa importancia, en Maisons-Laffitte, en Houilles.

Sin tener un origen religioso o cultural particular, las profanaciones de la última semana tienen un carácter anticristiano evidente. Ebrios de un odio feroz, los vándalos desean dar a sus actos una clara dimensión antirreligiosa. Durante los últimos meses, bandas antisemitas han profanado cementerios judíos, «firmando» sus acciones con cruces gamadas. En el caso de la profanación de las iglesias católicas, el vandalismo no está «firmado»: habla por sí solo: burlas atroces de la figura de Cristo en la cruz y profanación de altares mayores.

La jerarquía religiosa prefiere guardar púdico silencio. La Conferencia episcopal y varias personalidades se han limitado a subrayar esa amenaza anticristiana, esperando que la autoridad política y policial haga su trabajo. En ese marco, quizá tenga particular importancia el incendio de la iglesia de Saint-Sulpice, no lejos de la de Saint-Germain-des-Prés, dos emblemáticos monumentos nacionales.

La Policía está convencida del carácter criminal de esta acción, el pasado domingo, poco después de la misa de doce, con el templo ya vacío. Un sacerdote de la parroquia vio en días pasados a un individuo que prendía fuego a maderas en las inmediaciones, pero no dio importancia al incidente sin aparente trascedencia. La Policía busca al posible sospechoso.

 

 

Entradas Relacionadas

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.