¿Segunda cumbre entre Trump y Kim Jong Un podría ser una apertura al cristianismo?
¿Segunda cumbre entre Trump y Kim Jong Un podría ser una apertura al cristianismo?

¿Segunda cumbre entre Trump y Kim Jong Un podría ser una apertura al cristianismo?

Se aproxima la histórica segunda cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos. La comunidad cristiana del país asiático tiene la fe de que este encuentro se convierta en una puerta abierta para el cristianismo en el país ateo. Al menos así lo piensa J.M. un desertor norcoreano, quien tiene un impactante testimonio.

Fue la necesidad de un trabajo y la curiosidad lo que llevó a J.M. a su primer encuentro con el cristianismo después de su primer escape de Corea del Norte.

Él huyó de su país de origen a China en 1998, y llegó al hogar de unos desertores norcoreanos cristianos.

Preocupado por su seguridad, trató de irse rápidamente, pero finalmente decidió quedarse para echar un vistazo a una Biblia de la que había tenido curiosidad, porque el cristianismo es prácticamente prohibido en Corea del Norte.

No mucho después de que J. M. se reuniera con el grupo de cristianos, su amigo desertor murió de envenenamiento de sangre en un hospital chino. El accionar de unos cristianos por su perdida impactó a J.M.

«Lloraba y oraban por mi amigo. Fue entonces cuando decidí creer en Dios. Me conmovió verlos llorar y orar por alguien a quien nunca habían visto antes. Sentí su sinceridad. En ese momento pensé que esas personas realmente creían en Dios», dice J.M, desertor norcoreano y pastor.

Más de dos meses después de la muerte de su amigo, J.M. se quedó con el misionero y otros desertores que se unieron a ellos en su apartamento y aprendieron más sobre el cristianismo.

Pero un día, la policía china hizo una redada en el apartamento, aparentemente después de recibir un aviso de un vecino.

Afortunadamente, fueron liberados con multas y se mudaron a Qinhuangdao, una ciudad costera del este en China, cerca de Tianjin, donde J.M. permaneció dos años con otros seguidores cristianos y fortaleció su fe religiosa.

«Mientras continuaba leyendo la Biblia, me di cuenta de que el libro estaba lleno de grandes historias. Llegué a creer que lo que se decía en el Libro Sagrado no podía compararse con la Idea Juche de Corea del Norte», comenta J.M.

Sin embargo, tiempo después J.M. comenzó a cuestionar su fe cuando fue repatriado de China en 2001 y enviado a la provincia de Hamgyong del norte de Corea del Norte, donde pasó varios meses en prisión.

Pero comenzó a orar de nuevo después de que un compañero cristiano preso, le volviera hablar de Jesús.

«Vi sus muslos cuando se cambió de ropa un día después de regresar a su celda desde afuera, y estaban muy delgados. Antes de eso, no había tenido la oportunidad de verlo de cerca. Se veía tan tranquilo. Entonces me di cuenta de que también era cristiano, así que cuando un guardia de la prisión se alejó de nosotros, tuvimos una conversación escribiendo en nuestras palmas con los dedos», dice J.M.

El pastor dice que la vida en la prisión fue brutal, con guardias golpeando, torturando y dejando morir de hambre indiscriminadamente a los reclusos.

«Durante un interrogatorio, los investigadores norcoreanos no nos dijeron que no creyéramos en Jesús. Más bien dijeron que los cristianos nunca cambiarían sus creencias, incluso si murieran. Así que decían que debemos morir», precisa J.M.

J.M. fue finalmente liberado de la prisión y se reunió con sus padres en Corea del Norte. Trató de transmitirles el cristianismo antes de huir de regreso a China.

En 2002, J.M. se mudó a Corea del Sur para poder adorar a dios libremente. Ahora, es pastor en Seúl, tratando de promover el cristianismo en Corea del Norte.

Dice que ha seguido visitando China y que ha bautizado a un total de unos seis norcoreanos que realizaron visitas temporales a las ciudades fronterizas chinas.

La opresión religiosa del gobierno de Beijing obliga a los cristianos en Corea del Norte a mantener un perfil bajo y continuar su fe en secreto.

Los abusos a los derechos humanos y la falta de libertad religiosa de Corea del Norte se pasaron por alto en su mayoría durante los esfuerzos diplomáticos del año pasado para lograr que repartiera su arsenal de armas a cambio de un alivio de sanciones y mejores relaciones con los Estados Unidos.

En octubre pasado, el papa Francisco manifestó que estaba dispuesto a visitar Corea del Norte después de que Kim Jong Un, según los informes, lo invitara, lo que lo convertiría en el primer Papa en ir al país ateo.

Aunque la posibilidad de que Francisco visite el país no se ha vuelto a menciona, podría volver a surgir si la segunda cumbre de Kim con el presidente Donald Trump, programada el miércoles 27 de febrero, produce un gran avance.

 

Fuente: http://www1.cbn.com

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